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Archivo para la Categoría "Desde España... Beatriz"

¿Qué hacer con las denuncias falsas por malos tratos?

1 Junio 2009 ntldr1962 29 comentarios

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Acabo de leer que la Federación Andaluza para la Defensa de la Igualdad Efectiva ha expresado su “más absoluta indignación” tras conocer el reciente archivo de la causa contra José Antonio S.B., que pasó once meses en prisión por denuncias de malos tratos que han demostrado falsas.

El auto del Juzgado sugiere que no se puede descartar que fue la mujer quien se “autolesionó” y llegó a interponer hasta ocho denuncias para asegurarse el encarcelamiento de su ex pareja, “mientras le difamaba” en televisiones y medios de comunicación.

El juzgado de Violencia Doméstica de Sevilla ha archivado la causa al quedar demostrado que él no pudo cometer las lesiones denunciadas por su compañera; o que se las hizo ella misma.

¿Hasta dónde va a llegar esta espiral de odio y revanchismo que nos está invadiendo?, ¿Cuál es el daño que pueden causar actitudes como la de esta mujer?, ¿De quien se ha burlado impunemente: de la Justicia, de la Sociedad? De una Ley que está he hecha para ayudar a mujeres que verdaderamente lo necesitan?, ¿Cómo resarcir a ese hombre del daño moral que le ha causado?…

Me quedan muchos reproches en el tintero, pero casi prefiero dejar que el silencio me ayude a calmar la indignación que actitudes como esta me producen. Lo triste es constatar que no es un caso aislado; y que los hombres empiezan a sentirse indefensos porque ahora no está bien visto, ni es políticamente correcto salir en defensa de ellos, queda mejor “criminalizarlos” y me parece que ese no es el camino.

Flaco favor estaríamos haciendo a las mujeres que sufren si no nos atrevemos a denunciar, por igual, todos los casos de atropellos y violación de derechos que se cometan, ya sea hacia mujeres como hacia hombres.

Dónde están los hombres, se preguntan las mujeres.

31 Mayo 2009 ntldr1962 13 comentarios

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Yo no me había fijado en ese detalle hasta que hace poco escuché esa pregunta: “¿Te has dado cuenta que ultimamente estamos rodeadas sólo de mujeres?” , comentaba mi amiga.

Me decia que había pasado el último fin de semana en el campo haciendo senderismo. Según ella el grupo, de unas 30 personas, estaba compuesto casi íntegramente por mujeres. A excepción del conductor del autobús, los dos guías que dirigían la excursión y otros dos hombres que iban con sus respectivas parejas.

Me quedé un poco sorprendida porque estaba hablando de una actividad que supone cierta actividad física, salir al campo. No es lo mismo si me hubiese dicho que se había pasado la tarde en la planta de señoras de un centro comercial.

Puesta a reflexionar me di cuenta que ese fin de semana yo había estado un día viendo una exposición y si me preguntasen por el perfil mayoritario del público diría que allí la cuota era especialmente femenina…

Para terminar de sorprenderme caí en la cuenta que el domingo por la tarde fui al teatro y ¿Quien era el público mayoritario…? ¡¡También mujeres¡¡

Eso por no decir que en el transporte público, en los autobuses, por ejemplo, sí he observado que la mayoría son personas mayores y…mujeres.

Claro que tampoco es que yo vea a mucha población masculina en el gimnasio al que acudo tres días por semana.

Como ella me dice…”sólo veo grupitos de mujeres”.

Entonces, más allá de la fábrica, la empresa y los restaurantes a las horas de las comidas de trabajo dónde están los hombres?.

¿No salen, no hacen vida social, no hay hombres solteros, separados, divorciados, viudos?. ¿O es que todos están pendiente de encontrar una rusa y sólo salen alrededor de su embajada?

Es una pregunta que no creo que sólo se la haga mi amiga. Cada vez se la hacen más mujeres aunque cueste reconocerlo públicamente.

Tal vez deberíamos buscar nuevas formas de “reencontrarnos”, más allá de la hostilidad y el enfrentamiento.

¿Quien no ha pensado alguna vez que el camino se hace más fácil cuando se encuentra esa persona cómplice y compañera de viaje?

Los hombes tambien lloran.

23 Mayo 2009 ntldr1962 11 comentarios

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Creo que la imagen de hombre duro, impasible, súper competitivo, incapaz de transmitir sentimientos afortunadamente esta empezando a desaparecer. Para dar paso a otros modelos de hombres con mayor sensibilidad, respeto y sentido de la igualdad en la pareja. No es cierto, como he leido en algún post, que las mujeres sólo busquen “sementales” o metrosexuales, o la figura del padre (todo eso es muy freudiano). Es cierto que ya no vale para todas las mujeres un modelo único de hombre duro que va de “machito” por la vida y eso creo que es lo que ha producido un cierto despiste en los hombres que antes pensaban que sabian como nos gustaban los hombres y ahora se encuentran desorientados “porque no saben qué quieren las mujeres de hoy dia”. Al igual que las mujeres careceis de nuevos modelos de referencia, y todos (hombres y mujeres) nos sentimos un poco perdidos y desorientados ante la nueva realidad. Todavia a muchos os cuesta manifestar abiertamente sentimientos y necesidades. No es fácil atreverse a expresar miedos y debilidades. Todavia teneis muy interiorizado eso de que “los hombres no lloran”; sin embargo cada vez es más fácil encontrar hombres que no quieren ir de supermanes por la vida, y que prefieren buscar una mujer ante la que puedan mostrarse tan cual son con sus fortalezas y debilidades, con sus miedos y sus ilusiones. Una compañera que conozca la dureza y las dificultades de la vida y que te apoye y le ponga su hombro cuando alguna vez este asustado y necesite llorar… Por supuesto que habrá mujeres que no quieran compromisos y sólo busquen a un hombre para una noche; igual que hay hombres. Pero no debemos hacer de una elección de unas cuantas personas una norma general.

Yo también quiero que me retiren.

18 Mayo 2009 ntldr1962 5 comentarios

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Creo que me he equivocado en la vida….después de leer muy atentamente vuestros comentarios en el blog, me surgen las dudas si habré hecho bien en tener una profesión, trabajar y ser independiente.

Me explico: a mi siempre me inculcaron, desde pequeñita, la necesidad que tenemos todas las personas de “valernos” por nosotras mismas. Eso es fundamental para poder, después, ser libre y poder elegir, por que solo desde la libertad que te da la autonomía puedes decidir libremente donde y con quien estar: sola o acompañada y de quien…

También me habían contado que los hombres no deben asumir la “carga” y la responsabilidad de otra persona sobre ellos. Y que un hombre prefiere tener una compañera en la que apoyarse y compartir la vida . A ser posible de su mismo nivel cultural y social –que eso suele llevar aparejado también el aspecto económico-

Sin embargo me quedo sorprendida cuando descubro que algún sector prefiere una mujer que se dedique a “cuidar del hogar”.

Pues yo también me quiero apuntar. Igual me gusta más eso que la dura realidad de la mayoría de las mujeres (y los hombres).

Levantarme a las 6 y media de la mañana, aguantar el tráfico, soportar al cretino de mi jefe, no discutir con la pelota de mi compañera que siempre tiene preferencia para las vacaciones, turnos y dias libres…, trabajar a destajo y todo eso por un sueldo que me dar vergüenza confesar…

¿Alguien se piensa que una mujer disfruta aguantando todo eso durante ocho horas en una fábrica, en una cadena de montaje o en una tienda por 1000 euros?

¿Alguien se cree que las mujeres hacemos eso “por sentirnos realizadas”? No, en abosoluto.Nos toca hacerlo por NECESIDAD a la inmensa mayoria.

Por la sencilla razón de que en nuestro país casi ninguna pareja puede plantearse vivir con un solo sueldo y comprar una casa o pagar el alquiler, el coche, el seguro, la hipoteca, las vacaciones y una cañita cuando se puede…¡¡¡Y no digo ya nada si hay hijos!!!.

Tal vez desde Rusia un sueldo de 1800 euros –que es la media que gana un hombre en nuestro pais- puede parecer una fortuna pero aquí….aqui con esos ingresos no es fácil quedarse en casa; salvo que la mayoría de los que escribís seáis altos ejecutivos de a 6.000 euros el mes, coche y móvil de la empresa, bonus a fin de año y prima sobre objetivos.

Entonces igual me puedo plantear dejar que alguno me retire….de mi oficio.

Yo tambien soy como ellas‏…

23 Abril 2009 ntldr1962 2 comentarios

Confieso que últimamente empezaba yo a sentirme un poco insegura y con mi ego por los suelos, al ir descubriendo esos perfiles cada vez más estupendos y maravillosos de las mujeres rusas. Llenas de tantas cualidades que me hacen sentirme la hermana pequeña del Patito Feo.

Incluso estaba a punto de pedirle hora a mi psicoanalista para que me ayudase a mejorar mi autoestima, contratar un asesor personal o algo así para ver qué podía hacer yo con mi vida cuando de repente se me encendió la bombilla y lo vi todo claro.

Fue de repente….Estaba yo en la estación de autobuses haciendo tiempo mientras llegaba el mío, para regresar a casa después de una agotadora jornada de trabajo, y mientras esperaba pude observar que también había unas cuantas mujeres del Este -yo vivo en una ciudad dormitorio donde hay mayoría de población rusa- . Al principio dude, al recordar lo que había leído, porque ellas iban en autobús, como yo, y no en un superdeportivo, tampoco llevaban ropas de marca sino comprada en Zara, como yo, y el montón de bolsas que llevaban no eran de joyerías y tiendas de lujo sino del Carrefu -como yo-

Una profunda alegría invadió mi cuerpo…¡¡¡Al fin yo también soy como ellas¡¡¡ -pensé- y como las mujeres somos algo puñeteras no pude evitar una malévola sonrisa al recordar que además yo suelo hacer una paellita y un balacao al pil-pil que quita el sentio del que lo prueba…

Finalmente lo había comprendido todo: me sentía feliz y segura de mi misma.

Yo también me parecía a “mis vecinas” de barrio…; y es que yo vivo en un extrarradio de una gran ciudad; pongamos que hablo de Madrid, y esas mujeres maravillosas y estupendas, del Este, deben haber elegido otro lugar para vivir, por ejemplo Soria por aquello de que se parece más a su temperatura ambiente: fria.

Esta claro lo que debo hacer para no deprimirme: no viajar a Soria.

Mujeres buenas y mujeres malas…

19 Abril 2009 ntldr1962 7 comentarios

No quiero entrar en un debate sobre mujeres buenas y malas, pero me cuesta quedarme indiferente leyendo la interminable lista de bondades y maravillas de las mujeres rusas sin que nadie levante una voz al respecto para poner un poco de equilibrio en el reparto de valores.Parece que el día que toco repartir cualidades les cayo “el gordo” a las mujeres del Este – además a todas- mientras que las de este lado de los Pirineos no nos llevamos ni la pedrea…. (un poquito de por favor…)

Ni unas pueden ser todas tan maravillosas, estupendas y llenas de cualidades magnificas; ni las otras unas pérfidas, frías, malvadas y manipuladoras.

En todas partes cuecen hablas, que dicen en mi pueblo, ….

Vamos que esto me suena la época de Alfredo Landa descubriendo a las suecas. Y luego la mayoría acababa conociendo a una que se llamaba Concha, que era de Valladolid y hacia unas torrijas estupendas. O no?

Los tres pilares de la vida.

12 Abril 2009 ntldr1962 2 comentarios

Hogar, sexo y literatura.Siempre he pensado que si tuviese que definir los tres pilares sobre los que se debe sustentar una relación de pareja habría dicho que son esos tres.

Incluso el orden por el que los he colocado. Hogar, sexo y literatura.

Yo he tenido tres relaciones serias, con cada una de ellas, curiosamente, compartí parcelas diferentes.

Con la primera disfrute del sexo y la literatura.

Con la segunda disfruté del hogar y de la literatura.

Con la tercera conocí las tres cosas.

Por un breve periodo de tiempo -un verano- un corto pero intenso periodo, disfrute del hogar, del sexo y de la literatura. Aquel hombre me llegó a ilusionar de tal manera que pensé que era el hombre de mi vida, que como una noche le decía mientras regresábamos de mi trabajo hacia su casa “Eres tú”.

Son de esas certezas que sólo se tiene una vez en la vida. Me parecía que con él había encontrado todo aquello que yo necesitaba para ser feliz y sentirme plenamente mujer. Un hombre culto, atractivo, educadísimo, exquisito, inteligente, hogareño, divertido, sensible, buen amante,…..vamos todo. (o casi todo).

Con él pude compartir las tres cosas que antes siempre había disfrutado de manera parcial. Con uno disfrute mucho del sexo y de la complicidad cultural, intelectual, social. Pero nos faltaba la libertad para poder construir juntos un espacio común un hogar…..y eso al final tiene fecha de caducidad.

Con el otro, disfruté menos del sexo pero a cambio compartíamos el calor de un hogar, de una familia. Desde casi el principio de conocernos me tocó integrarme en su familia y lo hice encantada. Me gustaba cuidar a su padre y pasar con él los fines de semana. Hacer vida doméstica. Nunca olvidaré la primera imagen que me quedó de su casa: una habitación llena de estanterías con libros por todas partes. Y esa misma noche compartirla en la cama sin hacer otra cosa que hablar de libros, cine, literatura, música,…. Tal vez aquello también tenía los días contados porque faltaba un tercer pilar.

Finalmente apareció esta otra persona con quien parecía que los había encontrado. No bastaron diez minutos, a los dos, para saber que necesitábamos volver a vernos al día siguiente y al otro y al otro y así el resto de nuestros días….. En pocos días nuestra vida cambió. Me recogía al salir del trabajo, por la tarde, íbamos a su casa, a veces yo trabajaba mientras el hacía la cena y por las noches nos daban las tantas en la cama. Así hasta que por la mañana desayunábamos y me acercaba al trabajo.

Pero como la felicidad nunca puede ser un estado permanente, un día me dijo que todo tenía que terminar. Su grave situación económica, social, y profesional, le impidieron continuar. Para un hombre -al día de hoy- le resulta muy difícil , casi humillante, encontrarse en una situación de completa inferioridad económica, social y profesional con respecto a la mujer.

Especialmente, no es lo mismo cuando a lo largo de la trayectoria de la pareja ya consolidada, hay momentos en los que uno puede estar mejor que el otro.
Pero en este caso el consideró que no podía darme lo que, seguramente hubiese deseado… No me dejó opción a que yo le dijese aquello de “todo lo mío es para los dos , nos adaptaremos a lo que tengamos”… Tampoco era cuestión de añadir más dolor a una situación tan triste…

Creo que con su pérdida me quedé rota por dentro de una manera definitiva;
sintiendo que en mi corazón ya sólo habría algo helado como un cubito de hielo…

…pasó un tiempo y……

… el destino me puso delante a un hombre encantador, un señor educado, exquisito, serio, responsable, muy comprensivo, que me escucha, me acepta, me respeta en mi trabajo, que me admira, que esta muy ilusionado conmigo.

Un hombre que me ayuda, por primera vez siento que tengo alguien cerca para lo bueno y para lo malo. A quien le oigo hacer planes sobre nosotros. Con quien voy compartiendo el día a día.

Un hombre con quien tengo el hogar y el sexo. Me falta la literatura, me falta la complicidad de las palabras, del lenguaje, de la sonrisa cómplice, de las inquietudes culturales – ojo, no digo que no las tenga, sólo que son diferentes: él juega al golf y yo leo, él disfruta con los restaurantes de lujo y yo con las cervecitas comentando una pelicula -

Pero a estas alturas de mi vida, empiezo a estar muy cansada, algo defraudada, triste, escéptica… especialmente en cuanto a “tenerlo todo” en una misma persona.

Debo asumir que esto que tengo, es de lo mejor que he encontrado en mi vida. En las otras relaciones yo quise, amé y sufrí mucho; ahora me toca dejarme querer… Tampoco se pasa tan mal.

A veces pienso que si faltándome ese pilar… la relación se puede mantener en el tiempo (es algo que necesito tener claro para no hacer sufrir a este hombre que es tan maravilloso conmigo). Honestamente, creo que la respuesta es: ¡¡¡¡Síiiiiii!!!!. Es afirmativa.

Si ha de faltar un pilar, posiblemente, éste, sea el más sencillo de sustituir y de equilibrar sin grandes riesgos.

No era lo mismo cuando me faltó el hogar, pues esa relación por si misma nunca habría podido avanzar hasta construir una convivencia, una familia.
Tampoco lo fue cuando me falto el sexo, pues eso es algo que a la larga pasa factura y no es viable buscarlo fuera de la pareja. Es el comienzo del fin de la misma.

Sin embargo ahora, el pilar que me falta es el más sencillo de complementar.

A cambio de esa ausencia tengo una persona que me aporta mucho equilibrio, ningún miedo, ninguna ansiedad, no estoy al borde del precipicio de la angustia que me produjo alguna relación…

Ya no quiero confundir y llamar pasión al sufrimiento…

Ahora me hacen sentirme segura, confiada, protegida, arropada, entendida, sé que puedo hablarle y contarle todas mis vivencias sin temor a que se escandalice; al contrario, sé que si algún día necesitase algo “especial” me dejaría volar para ir a buscarlo…

Me hace sentirme como una princesita, me colma de regalos, de atenciones, siempre esta dispuesto a ayudarme, a servirme, le he devuelto la ilusión, las energías y las ganas de vivir y él esta completamente enamorado de mi.

Y yo, que tanto he sufrido, sé que a su lado nada malo me va a pasar. Que la vida no son lo sueños que idealizamos, sino la realidad de lo que tenemos y ahora disfruto con esta nueva forma de vivir y de sentirme querida.

Lástima que las circunstancias de aquella otra persona fuera la que era y que nos impidiera continuar la relación. Creo que podría haber sido muy feliz. O tal vez no, porque aquel hombre carecía de cierta ambición y eso a la larga me hubiese hecho sentir que faltaba algo…

Lo mismo puedo decir de este con quien no comparto literatura, sin embargo ha compartido otras cosas que para mi también son importantes y que hacen la vida muy agradable.

Este hombre me ofrece cierta calidad de vida que recibo encantada. Cada día aparece con un regalo, un restaurante estupendo, hoteles encantadores… (Me duele cuando le veo dejarse en un bolso de marca el sueldo de algún mil-eurista).

Pero eso es algo que a toda mujer le encanta.

Por primera vez estoy serena, centrada en mi trabajo, en mi familia, en la suya (Que por supuesto la conozco a toda y me adoran). Sólo quiero cuidarme, que me cuiden, que se preocupen de mi y disfrutar… que ya me lo voy teniendo merecido.

No me digáis que siempre sentiré una ausencia, que siempre sentiré que me falta algo. A veces las personas, y especialmente las mujeres, nos pasamos la vida sufriendo y añorando lo que nos falta en vez de disfrutar de lo mucho que tenemos.
Esas ausencias son como las de los seres queridos, que vamos perdiendo a lo largo de la vida. Lo importante es tener alguien con quien compartir esos vacíos que esas personas nos van dejando y ayudarnos a ir encontrado apoyo, seguridad, cariño, ternura, confianza, libertad para hablar sin miedo. Y yo lo tengo. Se que él me ayudará a ir “archivando” los recuerdos en el baúl de la memoria. Y eso es una suerte.

No es fácil encontrar un hombre que profesionalmente no se sienta incómodo y con esta persona incluso eso lo tengo. (Estas vacaciones me he quedado para trabajar mientras él esta en la casita de la playa).

Son demasiados valores como para dejarlos pasar por alto. Y más con lo que hay por ahí fuera. Pues menudo está el patio.

Ahora soy yo quien no vive angustiada mirando el móvil, desesperada por tener un mail, preocupada si no me llaman… temerosa de dónde estará… ahora vivo tranquila y empezando a pensar en mí. Y esta persona me ayuda a que ese sea posible.

Gracias a esta persona…